Pequeños cambios que pueden hacer grandes diferencias en el mundo

En este artículo te contaremos sobre pequeños cambios que pueden hacer grandes diferencias en el mundo. Aunque pueda parecer insignificante, el mínimo aporte que cada persona es capaz de alterar el rumbo de las cosas para bien o para mal, de allí la importancia de influir positivamente sobre el medio ambiente con nuestras acciones.

Cada acción cuenta

Para nadie es un secreto que las acciones de los seres humanos en las últimas décadas han afectado negativamente al planeta y se requiere tomar consciencia de ello para realizar cambios favorables cuanto antes.

Ahora bien, el principal problema radica en que los individuos no nos hacemos responsables de esta situación por pensar que solo las grandes industrias son las culpables, sin considerar que al hacer esto tampoco estamos siendo parte de la solución.

En tal sentido es necesario considerar nuestra rutina diaria y las actividades cotidianas que son comunes para un amplio grupo de la sociedad. Por ejemplo, cosas tan simples como beber agua, bañarse o sacar la basura son realizadas por millones de personas a diario alrededor del mundo. De manera que, si no se hacen de forma responsable para el medioambiente, el daño sería más significativo de lo que se cree.

Imagina por un momento que ninguna de esas millones de personas colocara la basura en el lugar adecuado para su desecho o tratamiento, el resultado es precisamente lo que estamos viviendo hoy en día como una realidad.

Afortunadamente, el despertar de una conciencia ecológica no está tan lejos de hacerse realidad. De hecho, muchas personas están comenzando a hacerse conscientes de la importancia que tienen sus actos cotidianos en el medio ambiente y sirven como ejemplo para que cada vez sean más los que se sumen a la tendencia de mayor relevancia en el mundo.

Más allá de tratarse de una moda, consiste en generar conciencia y responsabilidad hacia el medio ambiente, tomando en consideración que este es el único planeta conocido hasta el momento que posee las condiciones necesarias para sobrevivir como especie y aún si en un futuro se hallara otro similar, la humanidad debe aprender a ser consecuente con sus acciones o acabará siendo el objeto de su propia destrucción.

¿De qué manera podemos contribuir al cambio?

Hay una larga lista de cosas que se vienen haciendo mal con respecto al uso inadecuado de los recursos, la contaminación y el desperdicio de elementos vitales para nuestra existencia, por lo que no es tan difícil intuir que el cambio es necesario.

Estas son algunas acciones que aunque puedan parecer pequeñas e insignificantes en el acontecer diario, si todas las personas las ponen en práctica realmente podríamos hacer una diferencia notable.

  1. Reciclar: Se trata de aprovechar todo aquello que aún tiene vida útil o transformarlo para que pueda tener otra utilidad mientras aún cuente con las condiciones necesarias. Por lo general, no hace falta más que un poco de pintura, pegamento y creatividad para transformar objetos que suelen ser considerados como basura en elementos funcionales y prácticos.
  2. Evitar el consumo desmedido: Está claro que cuanto más consume la sociedad, mayor es la producción de la industria. En la medida en que aprendamos a ser más conscientes sobre la utilidad de las cosas, seremos capaces de consumir menos y eso obligará a las empresas a reducir su carga productiva, lo cual favorecería de muchas maneras al medio ambiente. Habrían menos emisiones de gases contaminantes, desechos, gasto de agua, energía y materia prima usualmente requerida en la fabricación de artículos de todo tipo.
  3. Ahorrar el agua: El agua es un recurso vital no renovable y la imposibilidad de acceder a él implicaría un riesgo para la vida. Por lo tanto, asegúremonos de utilizar solo la necesaria, pensando que existen más personas en el mundo y vendrán futuras generaciones que también la van a requerir para sobrevivir.

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